principal
equipo
agenda
contacto

 

Respondieron a la invitación de Diccionario tres:

L de Lujuria
Por Natalia Pez

El cielo y la tierra parecen habitar en su torso desnudo, sereno. Recostada sobre su pecho me pierdo en su respiración pausada, profunda. El aire parece danzar al salir de su boca apenas entreabierta. A través de él me sigue acariciando, ahora dormido, sin siquiera sospecharlo. Mi piel vuelve a estremecerse. Nadie más genera esto en mí. El eco de sus dedos sigue resonando en mi superficie, en esa suerte de plegaria que ha dibujado a los dioses del placer.
Pienso que de alguna forma lo que nos acaba de pasar es totalmente nuevo para los dos. Para nosotros que tantas otras veces antes nos miramos sin vernos y nos tocamos sin sentirnos; para nosotros que jugábamos a ser en vez de permitirnos sencillamente ser. Pienso que de alguna manera, el de recién fue nuestro primer, verdadero, Encuentro. Me conmueve la idea. Nos pudimos encontrar entre los dos porque antes encontramos algo separados. Algo que en realidad nunca perdimos, pero casi habíamos olvidado.
Siento que quisiera quedarme en su refugio cálido por toda la eternidad, y comprendo que en este instante es y reside toda la eternidad.
Todo comienza a desvanecerse mágicamente a mi alrededor. No hay espacio ni tiempo ni barreras que vencer. Somos nosotros y somos otros. Nos abandonamos a lo que hacemos y nos rescatamos en lo que hacemos. Somos pura sensación.
Somos tierra esperando la siembra. Suelo sabio, sereno, consciente de la potencialidad, de la fecundidad. Somos savia fluyendo por los árboles, y somos esos mismos árboles. Sus raíces, sus hojas, sus frutos maduros. Somos tentación y nos rendimos a ella.
Nos volvemos fuego ardiendo majestuoso y soberbio. Somos madera abrasada, oxígeno consumiéndose, chispas que bailan en la noche oscura, cenizas. Y somos el viento que aviva ese fuego. Dos ráfagas frescas que corren, se rozan, se frotan. Chocamos y nos fundimos en el choque. Ya no luchamos, no negociamos. Nos reímos, nos abrazamos, temblamos, vibramos. Nos dejamos influir, fluir. Nos dejamos transformar, por el otro, con el otro.
Y justo entonces, somos cielo oscuro, tormenta intensa que se desata en el mar, relámpagos, truenos, olas agitadas. Ya no tenemos dirección ni buscamos sentido. Hemos soltado el timón, la brújula, el norte, las constelaciones que nos guiaban. Vamos a naufragar... y lo hacemos. Hemos aprendido a naufragar, despertar y volver a naufragar.

L de Luna
Por Patricia Taborda

-Mirá. Parece de queso
-Es roca.
-¿Viste el burro?
-¿Dónde?
-Ahí. Las orejas, las patas.
-Es una cara. Las ojeras de tres noches sin dormir. De tres noches mirando la luna jajaja. La verdad, un asco. Cero onda dios para diseñar lunas.
-¿Por qué no la habrán puesto para que se vea?
-¿Qué cosa?
-A la bandera, los yankis.
-¿Te comiste que llegaron?
-¿Para qué van a inventar?
-¡Para qué van a ir!
-Espero por Collins que no hayan ido. Pobre pibe… mirar a los otros dos otarios ver como daban saltitos y él quedarse con los controlitos
-Houston tenemos un problema… Armstrong no quiere volver a entrar… y Aldrin se olvidó de sacar la basura
-Por ahí pienso en tipos como Collins y veo que… no sé. Puedo llegar a sentirme tan Collins.
-Cuando te bochan en un final por un punto.
-Cuando la Mara me pidió el mail de Julián. Collins.
-Buenas tetas la Mara. Julián es un boludo.
-¿Qué hay peor que una minita histérica? Encima te hacen mierda.
-¿Sabés que un día se las vi? Estábamos en la casa y hacía un calor de puta madre. Las baldosas sudaban boludo. Y estaba con una de esas remeritas sueltas esas de seda y se agachó a levantar el balde y le vi todo. Sin corpiño andaba la hija de puta.
-¿Podés creer que le di el verdadero? Podría haberme inventado una casilla y le contestaba yo, o darselo mal, pero no. Le di el de verdad.
-Unos timbres que levantaban un muerto boludo. Encima estaba la madre, un quilombo. No sabía que hacer.
-Menos mal que él nunca le dio bola
-Así que me tuve que quedar sentado a que llevara el agua y volviera… y un poco más.

L de Lágrimas
Por Mariana Fachinetti

Antes podía contar las lágrimas que derramaba por alguien, hasta podía calificarlas en lágrimas de alegría, de tristeza y a veces éstas me sabían dulces.
Un día vos me hiciste llorar, primero fue una lágrima dulce que me provocó una sonrisa, pero las que le siguieron fueron amargas.
Ahora cuando alguna que otra lágrima brota de mí, ni siquiera puedo sentirla, sólo sé que está ahí, por que en algún momento me moja los labios y me recuerdan a vos, al primer vos.

"Luciernagas lisergias"

Ludmila
la lilihum limen
Linda limada lenteja lapizlazuli
lenta lansada laba lana
litigada lacera,lugar
lunaticos lagos lagartos.

Lucuma ludica larva
lumbre lograda largada
lactica lomada lila

Lugubre lucida Lacaniana
lirica libriana,lesbos Lisboa
limite libido
Lennon, Lorca
lejano lamento.

Licuada locuaz loca
lamenta lamparas librescas
lubrico luciente lunes luminoso
lamiendo lustrosos labios

lectores ligustros
leudanete letrina lindante
Laponia, Lituania
lisonja Leninezca liturgia

Lozano Lucifer la llama:
"Lulu,lele,Lili,lala...la
lo lelo legado"
Libertando luciernagas licergias.

Javier Almeida
(especial para revista diccionario) dic 2007               

LAPIDA

Y como si nadie en la tierra
y como si nadie en la casa
y como si nadie en la sangre
y como si nadie en la tumba

Alli voy y vengo repetidas veces
alli voy y vengo repentinamente
alli voy y vengo traficantemente
alli voy y vengo nervioso y calmadamente

Porque mi mente repentina
porque mi mente traficante
porque mi mente de calmantes
piensa a veces nerviosa su mente

y quimicamente dispara
y fisicamenbte transpira
y moralmente se exhala
y exhala la lógica de nadie.

Alli nada la lógica de nadie
alli nada la mente de nadie
alli nada el trafico demente
alli nadiemente miente nada

Poeque la segunda inteligencia
porque transmutada de creencia
porque entrampada de urgencia
toda menmte esta enfrascada

y como si nadie en la luna
y como si el poeta en herrumbre
alli sacia la sangre
alli cava su tumba.

                          Javier almeida

 

Nota de Autor: nacio en Córdoba  en 1967:artista plastico,y escritor publico los siguientes titulos: "Reyvaj" 1987 "Poemas a Claudia" 1988 "Escoria y cincel"1989 "La muela del juicio"1990 "Adan apocalipsis y la cancion terrible"1993 "Las plantas del santiamen"1995 "poemas en matrimonio"2005
"Il fiore del arrivo"2006 "x estos dias"2007 en poesia . En cuentos "Rock and roll" 1989.

 



Números anteriores

 

 


diseño web - liminares diseño